jueves, 23 de febrero de 2012

Window, GNU/Linux, Mac OsX


Otro panfleto ciber-anarquista: pasar a Linux.

Dado que algunos amigos están pensando en darle una chance a Linux, quiero postear algo para alentar a los indecisos, informar a los curiosos y arengar a los militantes.
Soy usuario de GNU/Linux desde aproximadamente 1994 (Slackware) con lo cual les puedo asegurar que no se trata de una moda pasajera. Mantuve desde entonces máquinas que tenían al principio un menú para arrancar uno u otro sistema operativo. Pero entonces,  para los amigos que estan por probar GNU/Linux, arranco desde el principio en formato "20 preguntas y respuestas".

1. ¿Qué es un sistema operativo (SO)?
Un SO es un programa que se carga al momento de prender una computadora (o celular, reproductor de DVD o casi cualquier aparato electrónico complejo) que se encarga de coordinar todas las funciones de la máquina (todo lo que entra, sale o se transforma dentro) y la interacción con el entorno (usuario, otras máquinas, etc.).

2. ¿Cuántos SO hay?
Hay decenas de SO. Algunos con fines específicos (hacer funcionar un celular X), otros con fines generales. Los SO con fines generales son varios, pero 3 o 4 de ellos se reparten el mercado de las computadoras personales y similares (celulares, agendas electrónicas, etc).

3. ¿Cúales son los principales SO?
Los SO que se reparten el mercado son:
Windows: SO propiedad de Microsoft, tiene el 92 % del mercado
Mac OsX: SO propiedad de Apple, basado en Unix, tiene el 6% del mercado
GNU/Linux: SO construido colectivamente, propiedad de la humanidad, 1% del mercado.
Otros: 1 % (varios SO para celulares y similares).

4. ¿En qué se diferencian?
Básicamente los 3 SO principales no tienen grandes diferencias en su funcionamiento: operan en base a la metáfora escritorio + ventanas + teclado + mouse + iconos. Los programas que corren usan los mismos paradigmas (bases de datos, procesadores de texto, planillas electrónicas, navegadores, etc). Muchos programas que se hacen hoy día son multiplataforma y corren en todos los SO (por ejemplo el navegador Firefox, la suite de oficina OpenOffice).
La principal diferencia es la ideología por detrás de cada SO

5. ¿Qué ideología hay detrás de cada SO?
Windows (Bill Gates y ahora Steve Ballmer): SO para el consumidor medio, orientado a vender mucho aunque sea de calidad pobre. Llevó a un estudiante universitario que había abandonado la universidad a ser el hombre más rico del mundo. Usando técnicas de marketing agresivas, se aseguraron prácticamente el monopolio de los SO. Bill Gates se dio cuenta antes y mejor que nadie que el SO era la llave a la más grande herramienta creada por el hombre (otros apostaron al hardware y no les fue tan bien). Para consolidar su penetración del mercado, creó otros programas (Office, Internet Explorer) que fueron impuestos (aprovechando el monopolio del SO) como estándar. A todo estoy ayudo una competencia no siempre inteligente y el conocimiento íntimo de MS del SO que le permitia siempre hacer mejores programas que la competencia. Windows se volvió famoso por los cuelgues, los reseteos de la máquina y los virus.

Mac (Steve Jobs): un SO caro para el consumidor de alta gama del primer mundo. Para hacer lo mismo se paga hasta dos o tres veces más, pero con MUUUUUCHO estilo. Estética extremadamente cuidada (había más dinero puesto en diseñadores que en programadores) y programas mucho mejor armados. Sin cuelgues, ni virus ni reseteos. Por otro lado, era un ecosistema cerrado: ellos venden LA MAQUINA Y EL SO, con lo cual no se puede instalar el SO en una máquina que no la vendan ellos.


GNU/Linux (Richard StallmanLinus Torvalds): Un tipo llamado Linus Torvalds hizo como hobby una versión propia del SO similar a Unix (usado mucho en las universidades de la época). Por otro lado un tipo llamado Richard Stallman había creado varias herramientas (sobre todo herramientas para hacer programas) y sobre todo creó el concepto de Software Libre (ver más adelante). Linus aporta su "núcleo" al que se le llamó Linux y Stallman aportó el concepto de SL y varios programas para hacer programas. Se fueron sumando voluntarios de todo el mundo y progresivamente empresas empezaron también a aportar trabajo. La idea era hacer un SO que pudiera correr en cualquier cosa (inclusive en una Mac, en un Nintendo o en un control remoto de tele [existe]).

6. ¿Qué tiene de malo Windows?
Ahí va: tiene el monopolio y el 92% de la humanidad solo conoce esa forma de hacer las cosas. Agarran la principal herramienta inventada por el hombre, le hacen adoptar UNA forma de las miles posibles y termina un planeta pensando a través de esa única "ventana". Es un SO que no respeta la privacidad (en cualquier momento el SO hace cosas que afectan la intimidad sin avisar al usuario, los programas pueden mandar y recibir tanta información como quieran a las empresas sin que el usuario tenga ningun control). Comportamiento monopólico: hicieron arreglos con fabricantes de hardware para que vendan las máquinas con Windows instalado, quitando de hecho la posiblidad de optar (más del 80% de usuarios ni sabe que puede optar). Código cerrado: al usarse de forma global documentos hechos en Word, planillas en Excel y presentaciones en Powerpoint, de hecho obligan a que el resto use esos mismos programas. Cuando el estado hace sitios que solo funcionan en Internet Explorer, me obligan a usar Internet Explorer. Si MS decide cambiar algún formato, todos quedan atrapados. MS apoya el DRM (ver más adelante).

7. ¿Qué tiene de malo Mac?
Básicamente: el encierro. Uno tiene que comprar una MAC que corre MAC, que además apoya el DRM. Y si uno tiene un iPad, un iPod, un iPhone, puede comprar en iTunes (80% de las ventas de música on-line) y ser un preso con estilo. Si bien Apple renunció al uso de DRM en iTunes, están filosóficamente de ese lado del mostrador.

8. ¿Qué es DRM? DRM es Digital Rights Management: jerga legal barata que basándose en el absurdo concepto de "propiedad intelectual" lo lleva al terreno de la invasión de la privacidad. Funciona así: si compro un mp3 de mi artista favorito, viene con un código hecho para mi aparato reproductor y solo lo puedo reproducir yo. Si se lo paso a mi amigo, mi amigo no puede escucharlo. DRM es la cárcel digital que nos quita la más básica de las libertades: la de compartir.

9. ¿Porqué SI GNU/Linux?
La respuesta breve: porque es Software Libre.

10. ¿Qué es el Software Libre?
Es aquel que está hecho respetando las 4 libertades digitales básicas:
Libertad 0: uno es libre de usar un programa con cualquier propósito.
Libertad 1: uno tiene la libertad de estudiar y saber cómo funciona el programa y modificarlo a voluntad.
Libertad 2: uno tiene la libertad de distribuir todas las copias del programa que quiera a quien quiera.
Libertad 3: uni es libre de mejorar el programa y hacer libre esa mejora.
Para esto es necesario que siempre esté disponible el código fuente (es decir la "receta" con cómo fue hecho el programa) con lo cual nos podemos asegurar que no tiene código malicioso ni que viole nuestra privacidad. Las libertades también me permiten, si quiero, vender el programa y no darle un peso al autor, mientras no quite al usuario las libertades mencionadas. Por ahí también se introduce el concepto de COPYLEFT en oposición al COPYRIGHT: tengo derecho a decir que lo que yo hago respeta esas libertades y que TODO lo que se haga en base a algo mío las tiene que respetar.

11. ¿Y si quiero probar Linux?
Hay cientos de "sabores" de Linux (de eso se trata la libertad). Para los que comienzan, una buena variante (se llama "distribución") es Ubuntu. Pueden bajarlo: es gratis.
Nota: en inglés FREE quiere decir tanto "gratis" como "libre", por lo que es frecuente que ellos lo confundan y es necesaria la aclaración "free as in freedom, not as free beer".

12. ¿Vale la pena probar? ¿Es complicado?
Definitivamente sí vale la pena y no, no es más complicado (ver , ver o busquen en la red).

13. ¿Cómo se maneja un proyecto colectivo de esas dimensiones? ¿No se convierte todo en un relajo donde cada quien hace lo que quiere? ¿No termina todo en anarquía?
Si y no. Anarquía (anarquismo) significa ausencia de autoridad/jefe. La propaganda hizo que la palabra "anarquía" sea equivalente a "relajo", con lo cual la gente termina convencida de que siempre tiene que haber un jefe.
El software libre sigue varios modelos de organización, en general son anarquistas meritocráticos y en algunos proyectos hay lo que se llama "dictadores benevolentes". Cada quien arma su comunidad como se le canta. El efecto, lejos de ser un "relajo", es la potenciación de la inteligencia y creatividad del ser humano. A veces se arma relajo, pero en general no.

14. ¿Y porqué hacen las cosas gratis?
Por el placer de hacer cosas bien hechas, por altruismo y por currículum. Para muchos programadores o diseñadores de SL, su trabajo en la comunidad es su mejor carta de presentación laboral (vean el trabajo por ejemplo de Everaldo que diseña íconos para Linux).

15. ¿Se puede hacer plata con el software libre?
Breve: Google está hecho casi 100% sobre software libre. Corren Linux, por el cual no pagan un peso, contribuyen ampliamente con la comunidad aportando el código fuente de cada cosa que hacen.

16. ¿Hay programas libres para Windows y Mac?
Si: Firefox, Google Chrome, Openoffice y varios miles más. Cuando la gente de Linux hace algo, generalmente lo hace multiplataforma.

17. ¿Puedo ayudar?
Siguiendo la filosofía del SL, ayudar es parte del disfrute. Aunque una persona no sepa programar puede traducir a su idioma un programa, puede escribir manuales o puede responder preguntas de novatos en foros. Se puede ayudar a los programadores contando con detalle cómo y cuándo se produce un error.

18. Y vos, campeonazo, ¿ayudás?
Todo lo que puedo. Programo en ratos libres y lo que hago que pueda resultar util lo pongo en un blog. Todo lo que programo para la pequeña empresa familiar que tenemos queda como SL (Geined se llama el sistema que estoy armando) y si puedo ayudo con traducción y código a otros proyectos (por ejemploGNUMed)


19. ¿Podré prescindir totalmente de Windows/Mac?
No tienen porqué. Linux, cuando se instala, deja intactos los otros SO (no es a la inversa: si instalamos Windows en una máquina que tiene Linux, sin preguntar al usuario Windows le camina por arriba a todo).
Se puede prescindir totalmente (excepto casos específicos que requieran de programas que SOLO corren en Windows y aún así, es altamente probable que dicho programa funciones con los emuladores de Windows que hay para Linux).
Hace aproximadamente 5 años que prescindo de Windows.

20. ¿Tenés Windows en tu computadora?
El netbook vino con un Windows que mantuve, pero el 90% del disco está con Linux. Nunca entro a Windows, pero me parece que la opción tiene que estar. Las otras máquinas: las dejé sólo con Linux. Mi hijo usa Windows para jugar, mi hija por el Messenger. Ambos se manejan con soltura de forma independiente del SO. En general navegan con Linux. Mi esposa usa Linux para todo y suele molestarse cuando tiene que lidiar con Windows. Si no tengo más remedio que usar Windows (en un ciber, por ejemplo), me resulta una experiencia irritante. Trato de evitarlo.

Un hombre que se viste por los pies


El escritor y periodista Arturo Pérez-Reverte ha expresado a través de la red social Twitter su emoción ante el 'movimiento 15M' y la acampada de Sol. "Ha sido ejemplar. Perfecto. Consolador. Higiénico", ha asegurado. Sin entrar a valorar los resultados electorales, se ha congratulado de que los ciudadanos hayan dejado de ser borregos y demostrado a los políticos que  pueden desconcertarles si quieren.
Reverte ha definido el 15M como "el día en que los españoles se negaron a seguir siendo cómplices" y ha reconocido que "hacía mucho tiempo que no me sentía orgulloso de la gente. De mis compatriotas".
El escritor, que siguió el movimiento de protesta desde Argentina al encontrarse de viaje, y desde donde "se veía todo aún más emotivo", se pregunta qué pasará al fina, pero ha señalado que "lo que me importa es que ha ocurrido, que los españoles han dejado de ser cómplices pasivos. Borregos silenciosos mientras los esquilan y degüellan" y ha definido la 'spanishrevolution' como algo ejemplar, perfecto, consolador e higiénico.
Por otra parte, el académico se congratula de que este movimiento ha servido para saber "que las cosas son posibles, que cuando se lo proponen, los españoles, o lo que seamos, dejan de ser una harka de francotiradores individuales, quees posible conseguir que los corruptos, los incompetentes, los irresponsables, los hijos de puta, dejen de creerse impunes".

Políticos en un campo de minas

En un mensaje directo a la clase política, Reverte ha remarcado que "ahora, los sinvergüenzas que gobiernan o los sinvergüenzas que aspiran a gobernar saben que es posible amotinarse en 24 horas, amotinarse de verdad, pacífica y civilmente. Para esto o para lo que sea".
Además, ha señalado que para él lo más importante es "el método", más allá de las quejas o ideologías de cada uno. "No va a cambiar nada de golpe, pero sí puede cambiar en el futuro".
Pérez-Reverte, que no ha entrado a valorar los resultados de las elecciones pero que ha recordado que han salido victoriosas listas con "1.000 imputados", se muestra orgulloso de la idea de los "políticos desconcertados. Han visto, al fin, el campo de minas. Espero". Además, ha aclarado que para él que un político tenga miedo es sinónimo de rectitud."¿Qué otro freno tiene un político sino el miedo? Esos canallas arrogantes llevaban demasiado tiempo creyéndose a salvo de todo. Ahora saben que no están a salvo de nada.Que son vulnerables".

"Ha nacido la guerrilla urbana"

Como muchas otras personas, el escritor se pregunta si es bueno que este movimiento de acampadas se mantenga en las calles y duda de que pueda perdurar su efecto y apuesta por la "táctica de guerrilla" (aparecer y desaparecer dejando la incertidumbre)
Reverte apuesta por no "matar la eficacia" de algo que ha funcionado y que puede volver a hacerlo. "Ha nacido,en mi opinión,una temible,incruenta y modernísima forma de guerrilla urbana".

lunes, 2 de enero de 2012

Cuanto nos cuesta el rey.


Desde el 10 de abril de 2006, el presidente del Gobierno, los ministros y los altos cargos están obligados adesnudarse: tienen que aportar a un registro sus declaraciones de renta y de patrimonio y una completa radiografía de sus inversiones, sus bienes y sus participaciones societarias. Para los ministros, el desnudo es integral: tal cual llega, se publica en el Boletín Oficial del Estado.
El objetivo de esta ley, cuyo espíritu se ha extendido luego en distintos grados de exigencia a las Cortes, a varias comunidades y parlamentos autonómicos, viene fijado en el preámbulo y nada tiene que ver con el morbo: "Prevenir situaciones que puedan originar conflictos de intereses". Y, como todas las leyes, lleva la rúbrica del jefe de Estado, el rey Juan Carlos I, que, sin embargo, queda al margen de los deberes que impone.
"La monarquía ha dado un paso, pero muy incompleto", avisa un catedrático
La Casa del Rey desveló la semana pasada por vez primera en 32 años a qué destina el monarca la asignación pública anual, que en 2011 ascendió a 8,4 millones de euros. El PP, el PSOE y los medios monárquicos han celebrado como un gran hito de transparencia el gesto de la monarquía, que empieza a equipararse así con sus pares europeas, pero que sigue lejos de los estándares de transparencia que afrontan el resto de servidores públicos de alta responsabilidad en España.
De un lado, el desglose de esta partida supone apenas una mínima parte del gasto público que se destina a la monarquía y que, según la estimación de Público, asciende a un mínimo de 59 millones al año si se agregan las partidas que sufragan los ministerios. Del otro, la luz no ha llegado aún al ámbito privado de la Casa del Rey, que sigue moviéndose en la más absoluta oscuridad y sin norma legal que la regule al no haberse aprobado ninguna ley ni Estatuto sobre los derechos y los deberes de la Corona y sus miembros.
"La Casa Real ha dado un paso, pero es muy incompleto", advierte Antonio Torres del Moral, catedrático de Derecho Constitucional de la UNED experto en la monarquía. Y añade: "En lo que respecta a los fondos públicos, hay que afinar y desglosar, por ejemplo, las aportaciones a la reina y las infantas. Pero hay que abordar también todo el aspecto privado: conocerlo, aunque sea a grandes rasgos, y regularlo jurídicamente".
La Casa del Rey: "El patrimonio personal y cómo se gestiona es algo privado"
"Los tiempos empujan hacia la transparencia y no se puede hacer nada para detener una tendencia imparable, razonable y democrática", concluye Del Moral, quien al mismo tiempo se muestra comprensivo si se "espacian los tiempos" para que no parezca "un acoso".
Pero la izquierda minoritaria no ha dejado pasar ni un segundo: ya ha anunciado que inundará el Congreso y el Senado de iniciativas para seguir escarbando tras años en que muchas de sus preguntas sobre la monarquía ni siquiera eran aceptadas por la Mesa. Cuando, hace tres años, ERC intentó conocer el desglose de la asignación pública a la Casa del Rey justo lo que ha desvelado ahora el propio monarca, la Mesa le devolvió indignada la iniciativa, sin ni siquiera registrarla, y los republicanos acudieron al Tribunal de Estrasburgo, que aún no se ha pronunciado.
"Buena parte de la culpa de la falta de transparencia es del PP y el PSOE, que con su actitud genuflexa han acostumbrado mal al rey, lo que ha acabado causándole problemas", subraya Iñaki Anasagasti, histórico dirigente del Partido Nacionalista Vasco y autor de Una Monarquía protegida por la censura (Foca).
Ahora, Esquerra ha presentado cien preguntas para "acabar con la opacidad de la Casa Real" que abordan sobre todo los aspectos privados aún guardados a cal y canto (ver recuadro anexo). IU prepara una doble batería: para conocer el dinero público que destinan los ministerios a la Casa del Rey y para aclarar el patrimonio y las actividades económicas privadas del jefe de Estado. E ICV pretende, al hilo de la impu-tación de Iñaki Urdangarin, impedir que cualquier miembro de la Casa Real con asignación pública tenga actividades privadas retribuidas.
LA FORTUNA

Misterio millonario

Nadie sabe a cuánto asciende la fortuna del jefe del Estado y de su familia. Ni qué la integra. Ni de dónde procede.
"El patrimonio personal y cómo se gestiona es algo completamente privado y familiar, ajeno por tanto a la institución", explica un portavoz de la Casa del Rey.
'Eurobusiness' cifró en 1.789 millones la fortuna real; 'Forbes' calcula menos de 100 
El origen del patrimonio fue necesariamente modesto, como a menudo han evocado ante biógrafos oficiales el propio rey y también la reina, como consecuencia de pasar los Borbones 44 años apartados del trono, primero por la II República y luego por la ambigüedad de un franquismo formalmente monárquico que aspiraba a someter a la familia real.
Y, sin embargo, en 2002, la revista Eurobusiness, en un ranking sobre los ricos europeos, cifraba la fortuna del jefe de Estado en 1.790 millones de euros. El entonces embajador en Londres remitió una misiva de protesta a la revista, que firmó como marqués de Tamarón, considerando "disparatada" la cifra: "Sólo se puede explicar por haber entendido ustedes, erróneamente, que los bienes públicos propiedad del Patrimonio Nacional, del Estado español, son propiedad privada de Su Majestad el Rey, lo cual es evidentemente inexacto".
Como recuerda Anasagasti, Eurobusiness trascendía necesariamente a Patrimonio Nacional, porque aludía sin dar pistas a propiedades "des-parramadas por toda Europa" y a un supuesto fondo en el exterior creado por monárquicos durante el franquismo. Sin embargo, la polémica murió con la revista misma: el dueño, el magnate de la Fórmula 1 Bernie Ecclestone, echó el cierre poco después, en 2004.
El periodista José García Abad contó, en La soledad del rey (Esfera de los libros), que el testamento de don Juan a sus hijos Juan Carlos, Pilar y Margarita, incluía un chalet en Puerta de Hierro, parte de un edificio de oficinas de la Gran Vía de Madrid, un apartamento en Estoril y 36.000 euros en una cuenta en Suiza.

La familia real paga todos los impuestos, pero evita revelar la cuantía 
Supuestamente, estas propiedades fueron vendidas y sólo la familia real y su entorno saben si el Monarca ha adquirido privadamente otras propiedades. Tampoco se sabe si el supuesto fondo en el extranjero que citaba Eurobusinessy la teórica cuenta suiza siguen operativos. Para los portavoces oficiales de la Casa Real, la respuesta sobre la fortuna real y su actividad privada es siempre la misma: "No tenemos ni idea, porque se trata de un asunto estrictamente privado: manejan sus asuntos como cualquier familia y pagan todos los impuestos que les corresponde".
Los portavoces oficiales tampoco aportan detalles sobre los impuestos, más allá de una proclamación rotunda: a diferencia de la tradición de la realeza europea, aquí los pagan todos: IRPF, Patrimonio, IVA, circulación, etcétera. Pero las cuantías que permitirían tener una idea aproximada de la fortuna son aún materia reservada.
Desde 2008, Forbes publica también un listado sobre la riqueza de las casas reales y la monarquía española no aparece nunca entre las 15 más adineradas. Cada año, el artículo acaba subrayando explícitamente que el listado no incluye a las casas reales de España ni de Japón "porque no hansuperado el corte".
En 2011, el "corte" eran cien millones de euros y el listado sólo incluía dos monarquías de la UE: la británica (le atribuía una fortuna personal de 500 millones de euros) y la holandesa (220).
LOS REGALOS

Registro privado

Si un político acepta un regalo importante, se arriesga a que lo acusen al menos de cohecho. Pero el principio no afecta al jefe de Estado, que teóricamente no incide en la elaboración de las leyes y que en su reinado ha recibido una auténtica lluvia de regalos valiosísimos, sobre todo procedentes de círculos empresariales.
La primera gran colecta para Juan Carlos I empezó incluso mucho antes de que arrancara su reinado, en 1962, con motivo de su boda, por iniciativa del banquero Lluís Valls i Taberner, que reunió entre empresarios 20 millones de pesetas para los novios.
Pero el fenómeno ha tenido muchísimos episodios públicos, porque en España sólo la izquierda minoritaria lo ha considerado peligroso. La diferencia con Suecia es abismal: en 2010, la monarquía se tambaleó al trascender que la princesa heredera había aceptado que un empresario costeara su luna de miel y evitó la investigación por soborno porque goza de inviolabilidad.
Los empresarios han regalado al rey yates y vehículos de lujo 
Los regalos a la Corona española han incluido coches de lujo en 1988, el polémico financiero Javier de la Rosa obsequió al jefe de Estado en nombre de un grupo de empresarios catalanes con un lujoso Porsche deportivo, viviendas el rey Hussein de Jordania regaló al monarca una mansión en Lanzarote y yates, una de las grandes debilidades de la familia: el primerFortuna que disfrutó, en 1976, fue gentileza del rey Fahd, su hermano saudí; y el Fortuna moderno fue una joya que pudo costar hasta 40 millones de euros y que pagaron a escote empresarios mallorquines y catalanes con el paraguas de la Fundació Turística y Cultural de les Illes Balears, cuyo patronato encabezaba Jaume Matas, hoy imputado en el caso que ha desencadenado la investigación sobre el yerno del rey.
También Mario Conde llegó a encargar un yate de superlujo para el rey, según descubrió el periodista Ernesto Ekaizer, autor de Vendetta (Plaza y Janés, 1996). Tras desencriptar el acta de varias reuniones, Ekaizer averiguó que el regalo incluía el pedido de turbinas de gran potencia a General Electric. En el proyecto, que no llegó a culminarse, participaron una representante de la firma Global Reach (EEUU) y tres íntimos del rey: Manuel Prado y Colón de Carvajal, Francisco Sitges (Asturiana del Zinc) y José Ignacio López de Arriortúa (Volkswagen).
Como no existe un registro público de los regalos, la nebulosa ha alimentado todo tipo de leyendas más o menos desmentidas, como las maletas con ,il millones de pesetas que José María Ruiz Mateos dijo haber entregado al rey en la década de 1980 sin que nadie investigara si era cierto ni le denunciara por injurias. La última, difundida por uno de los periodistas que mejor conoce la Casa del Rey, aseguraba que un jeque árabe había regalado al rey un coche bañado en oro.
"Se dicen muchas mentiras, como la del coche de oro y que el rey tiene 70 coches privados. Son muchísimos menos", afirma un portavoz de la Casa Real, sin precisar la cifra del parque móvil privado del monarca. El portavoz asegura que, aunque no existe registro público de regalos, todos los obsequios constan en el registro de entrada y que los importantes se donan a Patrimonio Nacional. "El criterio utilizado es el sentido común: un barco es inventariado y va a Patrimonio Nacional, un caballo, al registro de semovientes, y una gallina, quizá a la cocina", explica.
LAS INVERSIONES

La 'Casa bis'

Antes, todo el mundo sabía que de los negocios privados del rey se encargaba Manuel Prado y Colón de Carvajal, que se ganó el malicioso apodo de Jefe de la Casa bis. Pero Prado, muerto en 2009, quedóabrasado en dos de los escándalos judiciales más espectaculares de la década de 1990: la caída de los financieros Javier de la Rosa y Mario Conde.
Los obsequios de valor se entregan a Patrimonio Nacional 
De ambos casos, la Casa del Rey salió indemne, pese a que De la Rosa aseguró que cien millones de pesetas del agujero de KIO habían ido a parar a la Corona y que, según reveló Ekaizer en Vendetta (Plaza & Janés), con la intervención de Banesto se descubrieron dos cuentas a nombre del rey: una con un descubierto de 150 millones de pesetas y otra con aportaciones para la ampliación del capital del banco.
Los escándalos económicos han rozado otras veces La Zarzuela sin impactarla jamás: desde el crédito de cien millones de pesetas, sin intereses y reiteradamente renovado, que Arabia Saudí otorgó supuestamente a su hermano español y del que se hace eco García Abad, hasta la declaración, en sede judicial francesa, del expresidente de Elf LoïkLe Floch-Prigent, que, antes de ser condenado, dijo haber abonado comisiones pensando que se dirigían al monarca en la compra de Ertoil.
Desde que cayó Prado, nadie sabe quién se encarga de la Casa bis ni cómo opera. El rey ha mostrado un poco sus cuentas públicas, pero el viento de transparencia no ha alcanzado las privadas. 

domingo, 25 de diciembre de 2011

La verdad sobre Eduard Punset


Desenmascarando a Eduard Punset

A Eduard Punset se le ve mucho por televisión últimamente. Este abogado, profesor, filósofo y escritor ya tenía su programa, Redes, que se emitía una vez por semana en La 2 de TVE, pero arrasa entre la franja mayoritariamente joven de los telespectadores de nuestro país gracias a sus apariciones mensuales en el espacio de humor de Andreu Buenafuente en La Sexta. [En el momento de publicar esta entrada, afortunadamente el programa de Andreu ha dejado de emitirse.] Además, sus últimos libros son todo un éxito de ventas, llevándose su trilogía “Viaje a las emociones” el primer puesto entre sus obras más conocidas y leídas.
Punset mantiene encandilada a su audiencia -el ciudadano medio, perteneciente a la clase media y de mediana edad- utilizando, además de una personal mezcla de científico loco y viejecito afable, todas sus teorías sobre cómo conseguir la felicidad en un mundo cada vez más tecnológico y aséptico, donde el concepto material cobra cada vez más importancia, pero la sociedad se olvida de lo realmente importante: ser felices, o al menos tratar de serlo.
Muchísima gente lo considera un ejemplo a seguir, el científico o profesor que todos quisimos tener, el abuelo filosófico que razona todos nuestros problemas, e incluso el político ideal, fiel a sus principios y coherente con sus ideales. Yo desde aquí no voy a atreverme a contradecir a la audiencia televisiva de este país, ni mucho menos a nuestra masa de lectores consumidores de vacuos ensayos de cocina rápida o revistas comerciales llenas de anécdotas científicas. Pero sí voy a dar algunos datos que pueden ser de interés.
Eduard Punset comenzó su relación con los Estados Unidos muy pronto. Cursó su bachillerato en un instituto de Hollywood, antes de volver a España para estudiar Derecho en Madrid, lo que no le quitó tiempo para ser en esta época militante del Partido Comunista de España en la clandestinidad. Pero se ve que la moda de ser un rebelde progre pesó poco a la hora de encaminar su futuro académico, y se fue a completar su formación como economista a la Universidad de Londres y, posteriormente, a la École Pratique des Hautes Études en París. Hay que decir que esta universidad estaba por entonces financiada por la norteamericana Fundación Ford, es decir, un rescoldo superviviente del conocido Plan Marshall. Esta fundación nació como una ONG, aunque infinidad veces ha sido vinculada con acciones directas del Gobierno de los Estados Unidos, e incluso con la CIA. No hace falta decir que una universidad financiada con los fondos de una organización como esta no puede inculcar en su alumnado unos valores de corte progresista. Pues bien, en esa institución se formó el Punset economista, que sacó buenos réditos de su paso académico por la Gran Bretaña cuando consiguió que la BBC lo fichase como redactor en su sección de economía. Poco más adelante entró en nómina del diario financiero y político británico The Economist, concentrándose en su sección para América Latina. Este diario, que nunca firma ninguno de sus informes o artículos, pertenece al influyente The Economist Group, y posee un par de ediciones (Roll Call y European Voice) expresamente editadas y redactadas con el ideario neoliberal que deben leer -y seguir- los políticos de Washington y Bruselas, además de un potente departamento de estrategia geopolítica que asesora a inversores privados para invertir en países tercermundistas de África, América y Asia, siempre en base a los análisis y especulaciones de The Economist, esas que nunca son firmadas por sus autoresPues bien, Eduard Punset fue redactor economista de este diario entre 1967 y 1969.
Su trabajo y su papel en el FMI
Está claro que su época de redactor en The Economist fue una simple puerta de entrada a las altas esferas del mundo financiero internacional. Y de esta manera, Punset dejó su trabajo en el diario británico para mudarse a Estados Unidos a trabajar en el Fondo Monetario Internacional. Esta organización le daría trabajo durante cuatro años (1969-1973), gran parte de los cuales los pasó destinado en Haití. Este pobrísimo país antillano en 1970, aunque parezca mentira y a pesar de todos sus problemas, todavía era autosuficiente en materia alimentaria. Pero eso era algo que no le convenía al vecino norteamericano, y Washington mandó al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y al FMI, con altos funcionarios como Eduard Punset, ponerse manos a la obra para cambiar la situación. Mientras Punset compartía mesa y mantel con el dictador y genocida “Bébé” Doc en sus palacios, negociaban la forma de que Haití adoptase medidas tales como eliminar la subvención estatal a la producción de arroz haitiano, y bajar un 66% el arancel impuesto a la importación de arroz extranjero. Instantáneamente el arroz estadounidense-que sí estaba subvencionado por Washington- abarrotó el mercado de Haití, dejando a los campesinos del país sin una de sus escasas fuentes de ingresos, y desbaratando la producción alimentaria del país volviéndola dependiente del comercio exterior. A raíz de esto comenzaron las migraciones masivas de campesinos durante los años setenta hacia la capital, Port-au-Prince, con la consiguiente creación de ghettos y barrios de chabolas, y el que ahora Haití se haya convertido en una cloaca de productos agrícolas, avícolas y piscícolas norteamericanos de baja calidad fue causado por medidas como aquella, y todas las que le siguieron, como la de la eliminación -a instancia del FMI- del casi millón y medio de cabezas del resistente cerdo autóctono para luego comprar y mantener una raza de cerdo estadounidense, delicada y necesitada de exigentes cuidados alimentarios y veterinarios. Pero eso ya es otra historia…
Un hábil político “a la española”
Con la muerte de Franco, Punset vio la oportunidad de introducirse en el mundo de la política sin tener que ensuciarse las manos con la Dictadura, y su estrategia para el ascenso y su gran gestión del tempo político se pone de manifiesto en cada uno de sus cargos, siempre dentro de partidos de la derecha liberal española. Se une inicialmente a la formación Centristes de Catalunya-UCD y ya en 1978 es elegido conseller de Economía y Finanzas de la Generalitat de Catalunya, en 1980 es diputado en el Parlament de Catalunya, y en ese mismo año pasa a ser Ministro de Relaciones para las Comunidades Europeas, cargo que ocupa hasta el año siguiente, 1981. Es en ese año cuando abandona la UCD para unirse a CiU y presentarse como nº 2 de ese partido a las Elecciones Generales de 1982, consiguiendo un acta de diputado en el Parlamento. Lo deja un año después. Es ya 1985, y de la mano de Adolfo Suárez se integra en el CDS, donde consigue ser elegido eurodiputado en el Parlamento Europeo en las Elecciones Europeas de 1987 y de 1989. Abandona el CDS en 1991 para crear su propio partido, Foro, pero completa su período de europarlamentario quedándose con su escaño -y su sueldo- como eurodiputado independiente hasta 1994, cuando se vuelve a presentar esta vez como cabeza de lista de Foro.
Etapa de intervención en Europa del Este
Economista, neoliberal y europarlamentario: Eduard Punset tenía todas las características para colaborar en el desmantelamiento de las infraestructuras socialistas de los países de Europa del Este tras la caída del Muro de Berlín. Y así fue, como presidente de la delegación del Parlamento Europeo en polonia, su “sede” estuvo en Varsovia, pero su influencia alcanzó a todos. Esos países satélites de la Unión Soviética se vieron sometidos a una violenta penetración de agentes, políticos y asesores neoliberales ávidos de capitalizar aquellos grandes mercados. De la noche a la mañana, Punset y sus colaboradores desguazaron a lo bruto todo lo que sonara a “social”: sistema de educación pública, sistema sanitario universal, compañías estatales de ferrocarriles, de telefonía, las compañías eléctricas, las subvenciones alimentarias, subsidios a los combustibles y a la energía doméstica y un sinfín más. Gracias a “asesores” como Punset todo pasó de ser un servicio social a un mercado capitalista. Además de la cifra todavía no exacta de personas muertas que dejaron de recibir asistencia sanitaria -que nunca fue óptima, pero diez veces mejor de lo que hay ahora- y muchos otros servicios básicos y gratuitos, un elevado índice de mortalidad infantil, el descenso repentino de la esperanza y la calidad de vida, la potenciación de una ya creciente corrupción y el nacimiento del reino de las mafias, Polonia y los países vecinos le deben a Eduard Punset, al FMI, al Banco Mundial y a la Iglesia Católica la terrible desigualdad social existente hoy entre sus ciudadanos, la bajísima tasa de productividad de su sector primario (ahora fuente de empleo precario para el 15% de su población activa) o la deuda externa adquirida luego de “sanear” empresas estatales para venderlas al mejor postor, y crear las condiciones para que el país fuese rentable al FMI. Diez años después del “trabajo” de Punset, en el año 2000 Polonia tenía una deuda externa estimada en 44.000 millones de dólares. En 2009 la deuda externa ascendía a más de 243.000 millones de dólares, y sigue subiendo. Misión cumplida.
“Haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga”
Últimamente Punset es aguerrido valedor de aquellos que claman contra los sueldos vitalicios de la clase política, sus privilegios y su gusto por el poder y la poltrona. Él difunde continuamente el valor de la ética y la moral en todos los aspectos de la vida como método para ser felices. Pues bien, habría que destacar que Eduard Punset, cuando abandona el CDS en 1991 siendo eurodiputado por dicho partido, pasa totalmente de la ética y de la moral, conservando su escaño -y su sueldo- de eurodiputado como independiente hasta las elecciones europeas de 1994. Eso sí, a estas nuevas elecciones se presenta con su pantomima “Foro”, integrado en CDS -con la incongruencia de que ese partido no le servía para él, pero sí para su propia formación-, aunque el resultado es desastroso y se queda sin poltrona, y sin sueldo. Como ese “partidito” sólo era una patraña creada para poder seguir al frente de su acta de eurodiputado, lo disuelve en 1995 y se retira de la política.
Sorpresas que da la vida (empresarial)
Un tipo con el currículum de Eduard Punset tiene que tener espacio en las grandes corporaciones. Así es de tal manera que tuvo un sueldo como asesor de la Fundación COTEC, organización creada en torno a la Corona de España, que aglutina a su alrededor a una Torre de Babel de los mundos aristrocrático, político y empresarial, tanto nacional como extranjero. Empresas como el banco BBVA, Telefónica, Vodafone, Repsol, Endesa, IBM, Iberdrola, ACS, Fundación Focus-Abengoa (con la cual Punset colabora a menudo) y muchas otras “cortan el bacalao” en dicha organización. También fue profesor consejero de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (ESADE), centro académico privado de élite cuyo patronato está regido por la Compañía de Jesús, no en vano este centro es filial de la cristiana y católica Universidad Ramón Llull, de donde salieron y salen los grandes empresarios que han hecho de este país uno de los más punteros en Europa en temas como eficiencia y sostenibilidad del modelo productivo. Eduard Punset también ha sido Presidente del Instituto Tecnológico Bull, multinacional que se dedica al negocio de las nuevas tecnologías en sectores tan dispares como defensa, sanidad, transportes o energía. Otro de sus empleos fue como profesor de Innovación y Tecnología en el antiguo Instituto de Empresa (hoy denominado IE Business School) que pertenece a la IE University, universidad privada perteneciente a su vez a la Institución Internacional S.E.K.. Dicho Instituto de Empresa fue -por algo- declarado el mejor del mundo por el diario Wall Street Journal, el mismo cuya propietaria, News Corp. de Rupert Murdoch tiene como miembro de su Consejo de Administración a José María Aznar. También Punset fue presidente de la hidroeléctrica catalana Enher, desempeñó varios cargos financieros en el Banco Hispanoamericano y fue coordinador del Plan Estratégico para la Sociedad de la Información en Cataluña, trabajando hoy en día como profesor de Ciencia, Tecnología y Sociedad en la Facultad de Economía del Instituto Químico de Sarriá (perteneciente también a la anteriormente mencionada Universidad Ramón Llull), es director y presentador del programa de divulgación científica Redes, director de la revista “Redes para la Ciencia”, presidente de la productora audiovisual Smartplanet y miembro de los Consejos de Administración de Sol Meliá y Telvent
¿Qué es Telvent?
Telecom Ventures (Telvent) es una filial de la corporación española Abengoa, y es la cabecera de los negocios de esta multinacional en tecnologías de la información, estando especializada en productos, servicios y soluciones integradas destinados a los sectores de la energía, el transporte, el medio ambiente y las administraciones públicas. Telvent, que cotiza en el NASDAQ, facturó 177 millones de euros en el primer trimestre de 2009.
Esta multinacional para la que trabaja Eduard Punset se vio involucrada en un desastroso accidente mientras disfrutaba del expolio de los recursos de Venezuela a comienzos de los años noventa, en lo que se denominó como Tragedia de Las Tejerías. La Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV), la principal empresa nacional de telecomunicaciones venezolana, había sido privatizada en 1991 por el gobierno neoliberal de Carlos Andrés Pérez, y sus nuevos propietarios -AT&T y Telefónica- contrataron a Abengoa para dotar las atrasadas infraestructuras de CANTV de una moderna red de fibra óptica. La ruta más “económica” que Telefónica y AT&T decidieron para el tendido de dicha línea era una que circulaba paralela a la Autopista Regional del Centro, que por razones geológicas era nudo de comunicaciones de otros ductos de agua, electricidad y gas, propiedad este último de Corpoven, filial de la por entonces también empresa privada Petróleos de Venezuela S.A. Al mismo tiempo en que se iban a realizar los trabajos de perforación de Abengoa, otra empresa privada llamada Proteca (filial contratista del Ministerio de Transporte y Comunicaciones) estaba trabajando en las inmediaciones, provocando enormes retenciones de tráfico en ese tramo de la Autopista, a tan sólo 60 km del centro de Caracas. La coordinación e información entre todas estas empresas falló estrepitosamente, y en la mañana del martes 28 de septiembre de 1993, a las 07:30 de la mañana, una excavadora de Abengoa perforó accidentalmente un tramo del gasoducto de Corpoven, provocando una terrible explosión en cadena, seguido de un incendio con llamas de más de 50 metros de altura que duró casi todo el día, y envolvió la autopista causando la muerte de 42 personas. Todavía hoy, la única indemnizada ha sido PDVSA, a la que Abengoa tuvo que pagar 14 millones de euros.
Abengoa y la Guerra del Agua en Bolivia
Pero no todo se queda en eso. Abengoa tuvo un papel más protagonista todavía en la tristemente famosa “Guerra del Agua” que se desató en Cochabamba (Bolivia) en el año 2000. Muchos de los créditos que los gobiernos bolivianos de los años noventa solicitaron al FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo iban sujetos a cláusulas como la que exigía la privatización obligatoria de la empresa municipal de suministro de agua (extracción, conducción, almacenamiento y comercialización) de la ciudad de Cochabamba, la tercera más poblada del país andino. La empresa a la que se le adjudicó este servicio público fue “Aguas del Tunari” (por entonces los socios mayoritarios eran con el 55% la estadounidense Bechtel & Edison, y con el 25% Abengoa). La táctica del FMI para Cochabamba dispuso que aquellos contratos de privatización del agua irían acompañados de condiciones como que, una vez privatizado dicho servicio, las nuevas tarifas deberían subir inmediatamente para todos los usuarios un 35% -los más desfavorecidos pagaron incluso un 45% más- y fueron ajustadas al curso del dólar estadounidense, además de dirigir el coste de nuevas instalaciones a los usuarios y otras medidas similares. Entre semejante subida de precio y su pago en dólares, se hizo evidente un enorme y repentino descenso del poder adquisitivo de la mayoría de la población de Cochabamba, endémicamente situada bajo el umbral de la pobreza. Al mismo tiempo, el gobierno de la ciudad puso en marcha una nueva ordenanza municipal según la cual quedaba expresamente prohibida, bajo pena de sanción económica, la recogida de agua natural de la lluvia, ni su obtención por cualquier otra forma de cooperativización del recurso natural, como venían haciendo los bolivianos ya desde tiempos de la civilización Inca, y que permitían el acceso al agua de forma equitativa a todos los ciudadanos.
Bajo estas condiciones de opresión neocolonial extrema, el conflicto no tardó en estallar: ante la insostenible situación social, las protestas y las huelgas, el ex-dictador y por entonces presidente de Bolivia Hugo Bánzer ordenó el Estado de Sitio en Cochabamba y envió a la policía a reprimir a la población. Tras terribles disturbios, con un saldo de al menos un muerto, casi doscientos heridos y el colapso de la ciudad, el gobierno se vio obligado a rescindir el contrato adjudicado a “Aguas del Tunari”. Un año después, en 2001, la corporación Bechtel, como socio mayoritario de “Aguas del Tunari”, y conjuntamente con Abengoa, demandó al gobierno boliviano por incumplimiento del contrato y reclamando una indemnización de 25 millones de dólares. En 2006 Bechtel retiró su demanda por inconsistente, pero adivinad ¿quién sigue reclamando los 25 millones de dólares? Por supuesto, Abengoa y Eduard Punset. Se estima que Abengoa invirtió unos 375.000 dólares en “Aguas del Tunari”, pero reclama 25 millones de dólares en daños y perjuicios a un país que tiene una deuda externa cifrada en casi 5.000 millones de dólares. Deberíamos saber que, para el Gobierno de Evo Morales, esos 25 millones de dólares suponen el sueldo anual de 3.000 doctores rurales graduados en La Habana, o el salario por un año de 12.000 maestros de escuela pública. Pero eso no le interesa a las empresas para las cuales Eduard Punset trabaja orgullosamente como consejero delegado.
Seamos felices
Es la máxima absoluta y final de las parrafadas de Punset: tratemos de ser felices. Todo su pensamiento y filosofía se quedan en eso. No estaría mal si todo a nuestro alrededor fuese de color de rosa. Escuchándole, parece que nos quejamos por nada. Y quizá sea cierto si nos comparamos con todos aquellos a los que este señor ha jodido -y jode- por todo el mundo. Porque, seamos sinceros, Eduard Punset tiene su porción de responsabilidad sobre todos esos muertos que lo fueron a causa de las hambrunas evitables en Haití desde los años ´70 hasta hoy en día, igual que tiene una buena parte de culpa en todas las penurias y miserias que sobrevinieron a los países del Este de Europa con su gran trabajo de implantación salvaje de su neoliberalismo más atroz, o la que se le puede atribuir de su actual desempeño en multinacionales que estrangulan a las naciones pobres y bloquean sin escrúpulos toda posibilidad de desarrollo. Pero todo esto no sería tan repulsivamente asqueroso si Punset fuese un Madoff, un Bush o un Aznar cualquiera: lo peor de todo es que, a ojos de don Pueblo, este señor sigue dibujándose como un ancianito venerable, filósofo, filántropo y adorable. Podemos seguir adorándolo cada vez que se ponga a decir sandeces por televisión, podemos ser felices, podemos ser hipócritas… pero nunca llegaremos al nivel de Eduard Punset
[P.D.: Por cierto, me acabo de enterar de que Abengoa fue una de las empresas extranjeras que más se benefició de los contratos con el gobierno de Gadafi, en Libia. Me gustaría buscar alguna entrevista de Punset hablando mal de él, o alguna de las entradas de su blog donde sataniza a este tipo de líderes políticos. Seguro que la encuentro.]
[P.P.D.: La encontré. Dice Punset: “Lo ocurrido en Libia es un vestigio de otra época y por eso ha herido la sensibilidad del pueblo llano; aquello no tiene nada que ver con el mundo de ahora, es el simple y triste reflejo de vestigios del pasado, del empeño con el que los que tenían algo defendían lo que consideraban suyo frente a los que no tenían nada.” Aquí os dejo el enlace esta entrada de su blog, titulada Tanto monta, monta tanto, la empatía como la sed.
http://www.planetadelibros.com/usuaris/noticias/fotos/1/original/178_1_altaautorpunset.jpg

Eduard Punset, ¿divulgador o divagador?

Hace tiempo, una persona a la que aprecio mucho me regaló el libro de Eduard Punset titulado “El viaje al amor”. Y a las 15 ó 20 hojas leídas tuve que dejar de leerlo. Me pareció un discurso político. Espeso, confuso, demasiado seguro de lo que decía. Incluso mal escrito. Desde entonces está guardado en un cajón y no he vuelto a interesarme por Punset.
Pero recientemente alguien me pasó un enlace a una colección que va a presentar junto a un periódico, donde respondía a ciertas preguntas de lectores. Y eso hizo que este post fuera inevitable.
La primera empieza así:
Pregunta: ¿Por qué recomendaría leer los libros de la colección ‘Claves de la Ciencia’ que ofrece El Mundo desde el próximo domingo? ¿Están escritos para cualquier lector o hay que tener conocimientos previos sobre la ciencia?
Respuesta: A veces olvidamos la presencia inusitada del pensamiento natural en la vida cotidiana, quiero decir que, en la confrontación amorosa entre el pensamiento dogmático y el científico, la colección es un gran paso adelante. Hay muy pocos ejemplos de grandes eventos de divulgación científica, y esta colección justamente ha tomado en consideración la necesidad de conciliar entretenimiento y conocimiento.
¿Cómo te quedas? ¿Podrías explicar ahora con tus propias palabras qué significa la respuesta a tan claras y sencillas preguntas? Es decir, ¿por qué leer la colección y a qué publico va destinada? A partir de ahí plantéate si tu comprensión lectora es inferior a la de un niño de primaria o es que, realmente, Eduard Punset no ha respondido en absoluto a la pregunta.
Ésa es la tónica de Eduard Punset en toda su obra. La divagación, el ejercicio pseudoliterario gratuito, las contradicciones. Todas las cualidades opuestas a la ciencia y su divulgación.
Punset, abogado y economista, de profesión político
Creo que la gente no tiene ni idea de quién es Eduard Punset. Y, cuando se lo cuentas, no le interesa. Es más, le da exactamente igual.
Eduard Punset no es ni ha sido jamás científico, ni nada remotamente parecido. Es abogado, economista y se ha dedicado toda su vida a la política como profesión. Fue consejero de economía de la Generalitat y eurodiputado, entre otros. Ha pasado por los partidos políticos UCD, CiU, CDS y creo el suyo propio.
Cierto día, ya bien entrado en edad y con su carrera política cuasi-finalizada, decidió dedicarse a la divulgación científica. Cual nuevo hobby de alguien que se acaba de jubilar. Su trayectoria previa y sus influencias políticas explican cómo un abogado y economista ha conseguido convertirse en el divulgador por excelencia del país. También lo explica que nuestro país sea España, por supuesto.
No hace falta ser un lumbreras para descubrir que a Punset lo que le gusta es hablar y opinar, no divulgar ciencia. Por ejemplo, los expertos en biología molecular apenas saben cómo funciona el cerebro. Siquiera dónde reside la memoria ni cómo se transforma la memoria a corto plazo a memoria a largo plazo. Y todavía se sigue estimulando con electrodos diferentes zonas del cerebro para ver qué funciones desempeñan, porque ni se sabe con certeza, ni parece que sea exactamente igual en todas las personas.
Pero Punset habla con toda tranquilidad y bajo la completa complicidad de toda la comunidad científica que permanece callada en la sombra por miedo a decir las cosas claras (típico de nuestro país), de en qué consiste y dónde reside el amor o la felicidad. De la interconexión del cerebro con máquinas, o incluso de su transplante y reprogramación, como vi en uno de sus programas una vez hace años.

 Punset cree que sentarse al lado de un científico y hablar con él te convierte a ti también en científico, como ocurre en la política. Que la ciencia se contagia, como las influencias. Es entre ridículo y vomitivo escuchar cómo Punset habla en plural, con cierto aire elitista, en algunas de sus entrevistas con científicos de prestigio, atreviéndose a decir “¿qué le decimos a la gente?”. Es curioso también, cómo se sitúa él como protagonista y utiliza al científico para confirmar lo que quiere decir, llegando a hablar más rato él que el entrevistado. Pero, ¿a quién le extraña? Punset es un político.

 Punset como líder de masas

Pero, tras esa cara de viejecito entrañable, se esconde un imperio mediático dirigido por un político versado en letras que, me atrevería a decir, se sirve de la ignorancia general de la gente e incluso de sus miserias, sus ilusiones y sus problemas personales para captar la atención de las masas.
Es por eso que siempre habla de los temas universales: la felicidad y de amor, temas tradicionales de la filosofía o las artes y jamás de la ciencia. Es por eso que ha empezado a introducir temas de dudoso rigor científico, pero que gustan y atraen la atención de la gente: energía, chi y telequinesis. Es por eso que ha entrevistado a Uri Geller.
Es por eso que la ciencia siempre ha tratado sobre lo que se puede medir, cuantificar y verificar, pero Punset siempre habla sobre todo lo contrario. Es por eso que la ciencia se ha basado siempre en el escepticismo y Punset espera credulidad y fe ciega de su público.
Y es por eso también que su fundación ofrece apoyo psicológico online. Éste es el tipo de divulgación que ofrece recientemente Punset y el tipo de preguntas a las que pretende dar respuesta:
“Mi pareja y yo tuvimos un negocio que fracasó. Ahora trabajo a tiempo parcial, y me siento sola, sin ánimos. Y lo que hace mi pareja tiende a irritarme, no me siento comprendida, ni valorada, ni apoyada en mis necesidades.”
La hija de Punset es psicóloga y está empezando a aparecer en los medios. ¿Casualidad?
Punset quiere erigirse como un líder mediático, un gurú, una persona admirada por masas incondicionales. Punset dará lo que las masas piden mientras siga recibiendo protagonismo, tiempo y, por supuesto, dinero. No le importará que le llamen Eduard, Eduardo o Edward. Pero, nuevamente, ¿a quién le extraña? Punset es un político.
Es por eso que Punset diceEl amor es el sentimiento más antiguo del mundo. “Tiene 3.000 millones de años y surgió en el momento en el que una bacteria se preguntó si había alguien más ahí porque no podía sobrevivir sola”. Y la gente responde“Este hombre no solo tiene conocimientos, sino la capacidad de transmitirlos (cosa de la que muchos grandes genios carecen). Yo por lo menos, hable de lo que hable me quedo siempre embobado escuchándole.”

Es una respuesta muy ilustrativa del tipo de gente que sigue a Punset. Gente que cree que una persona de letras dedicada a la política metida por hobby a la divulgación al final de su carrera tiene conocimientos científicos. También, que da igual de lo que hable porque siempre es interesante.
Me pregunto qué hubiera pasado si hubiese sido un chaval quien hubiera hablado sobre la fecha de nacimiento del amor y los sentimientos entre bacterias. Cualquiera lo hubiera mandado a paseo. Claro que, si lo dice Punset, la cosa cambia. Es decir, el mensaje y su validez cambian en función de quién lo pronuncia. Cuando lo dice el neófito es una cursilada, un delirio. Cuando es el gurú quien lo pronuncia, toma validez y hasta suena bien. Todo lo contrario a la ciencia, que siempre busca la verdad y a la que poco importa su mensajero. ¿Desde cuándo el protagonista del cuento es el cuentacuentos?
Punset como reflejo de nosotros mismos
Me hace gracia cuando la gente dice que Punset es un buen divulgador. Yo, con mi formación científica, mis más de diez años leyendo divulgación (entre otras muchas cosas) y mis otros tantos escribiendo ciencia y no ciencia en español e inglés soy incapaz de entenderlo. Punset es el único divulgador que me ha hecho no terminar un libro, tirar una revista.
Con Punset pasa lo mismo que con el cuadro pintado por niños de dos años en la feria de Arte Contemporáneo. Nadie se atreve a decir que Punset es un especulador por miedo. Ni siquiera a preguntar, por temor a parecer ignorante.
Cuando no entendamos algo, preguntémoslo y no pensemos que los tontos somos nosotros. Si preguntamos a Punset por qué recordamos unas cosas y otras no, y dónde las almacena el cerebro, y Punset nos responde hablando sobre el comportamiento de las hormigas de Tanzania o sobre la sensación de soledad que experimentó la primera vez que vio una noche estrellada, digámosle que es un divagador, que no tiene ni idea y que vive del cuento. Y, sobre todo, que no ha respondido a nuestra pregunta. ¿Qué tipo de divulgación es esa?
Si Punset suelta una verborrea infumable, digámosle que escribe mal. Si Punset dice una palabra que no conocemos, busquémosla en el diccionario. A la gente le sorprenderá la cantidad de palabras que Punset se inventa palabras hacerse el erudito. Sí. Punset lo hace.
Digámosle a Punset que no somos tan ignorantes como pretende. Dígamosle que aprenda a escribir, a utilizar el idioma con precisión. Cualquiera que haya escrito ciencia sabe lo duro que es. La ciencia debe ser clara, directa, eliminar todo lo superfluo y acercarse al lector. ¿Realmente hace eso Punset? ¿No pretende acaso que sea el lector el que se acerque a él?
Pero lo más criticable y menos perdonable de Punset: Punset utiliza la palabra “ciencia” para respaldarse, de manera que todo lo que dice sea incuestionable. Punset utiliza la palabra “sabemos” con una frivolidad pasmosa. Con una seguridad que roza la fe. Él mismo se autodenomina divulgador científico, jamás se muestra escéptico, crítico y riguroso, y se lucra y promociona, en muy buena parte, a costa del erario público.
Punset no es más que el reflejo de lo que triunfa en nuestro país.
Opiniones acerca de  Punset
Muchos científicos callan, pero otros no. En la red pueden encontrarse escritos muy bien redactados y razonado sobre por qué Punset es mal, por no decir pésimo, divulgador. También por qué no se le deben perdonar ciertas cosas, por muy anciano que sea y pintas de buenazo con que se venda.
Se puede divulgar ciencia de manera entretenida, pero no todo lo entretenido es divulgación científica.
Aunque hay más, he aquí dos de los que me han parecido sencillamente sobresalientes:
  1. Un comentario en el libro “La razón estrangulada“, páginas 421-423, a partir del último párrafo que comienza con “Punset jamás ha ejercido la ciencia”. Por cierto, uno de los mejores libros que he leído en los últimos años. Duro pero necesario.
  2. El genial post “Punset y los problemas de la divulgación“.
Un par de extractos de los respectivos enlaces:
  1. Punset, además, tiene un inconveniente añadidod que aviva el declive de la ciencia: la opinión pública lo toma como serio. o, al menos, más serio que Iker Jiménez o J. J. Benítez, ambos licenciados en ciencias de la información. La formación en ciencias naturales de los tres es similar. ¿Por qué Punset lo iba a hacer mejor? Pero parte de la sociedad pone una barrera a lo que puedan contarle Jiménez o Benítez. Esa barrera no existe con Punset, que puede deslizar más fácilmente pensamientos anticientíficos. El hecho de que incluya declaraciones de científicos no tiene que implicar que el contenido sea científico. Una verdad a meedias o mal traducida es la peor de las mentiras. ¿Es consciente Punset de su daño a la ciencia? Posiblemente, no. Al contrario: creerá que está haciendo un trabajo loable. La osadía del ignorante siempre ha sido muy grande.
  2. Un tema que encuentro especialmente preocupante en el universo punsetiano y que es lo contrario de la buena divulgación científica es su pasión por convencer, por ser admirado. Antes que buscar la verdad aún a costa del rechazo de cierta parte del público, como hace cualquier periodista, la actitud es más cercana a la de la estrella mediática, el cantante, el actor, el tertuliano de televisión, para el cual todo es sacrificable en aras del aplauso y cuya obligación es tratar de quedar bien con todo el público, gustar a toda costa. Y en esa búsqueda por ser admirado, existe un hilo en su accionar público que sugiere que su contacto con la ciencia y con los científicos le ha aportado una sabiduría trascendental que lo distingue y le faculta para decirle a los demás qué deben hacer, qué deben pensar, no para tener mejores datos, sino para ser felices, para alcanzar la satisfacción personal, con un lenguaje propio de los libros más lamentables, obvios y bobalicones de la autoayuda.
Por supuesto que buena parte de culpa la tiene la comunidad científica, ya lo dice el Elías en su libro. Pero no olvidemos que todo el mundo trabaja por dinero. Y a los científicos nunca les ha sido fácil conseguir dinero. Dejo la pregunta en el aire ¿a quién le es más fácil conseguir financiación y apoyo en los medios?, ¿a un científico al que recortan los proyectos de investigación cada año, o a un exconsejero de economía de la Generalitat y eurodiputado?
Enlaces de interés
Como aportación positiva, algunos enlaces de dos de las personas que considero los mejores divulgadores científicos recientes, cada uno a su manera.
Carl Sagan. Aparte de su famoso libro “Cosmos”, también realizó una serie de televisión. Antigua pero igual de vigente y por cierto con una nueva edición en DVD a precio ridículo. Divulgación de la mejor especie. He aquí un ejemplo de un capítulo acerca del origen de la vida, la evolución y la selección natural. Algo que apuesto a que muchísima gente desconoce y es más maravilloso que la punsetada más extravagante.
James Randi. Un antiguo ilusionista que ahora se dedica a poner a prueba y desacreditar a embaucadores de todo tipo. Tiene vídeos sencillamente excepcionales. En éste se resume el tipo de trabajo que realiza. En éste pone a prueba el movimiento de objetos con la mente bajo condiciones controladas. En éste otro explica cómo funciona la homeopatía.
Richard Dawkins. Biólogo, autor del libro “el gen egoista” y de varios documentales cortos (disponibles en youtube) acerca del daño que hace la fe, la religión y el pensamiento irracional. Esos documentales son sencillamente sobresalientes. Aparte de “los enemigos de la razón” hay muchos más, y muy interesantes.
Eduardo Punset